sábado, 17 de enero de 2009

Reseña de "Muerte entre poetas", de Ángela Vallvey


Crimen en el cigarral

“Muerte entre poetas”. Ángela Vallvey. Planeta. 354 páginas. / 20’50 e

Si la calidad de las últimas novelas premiadas con el Planeta era discutible, podemos decir que la finalista de 2008 merece sin duda el reconocimiento y la cuantiosa dotación económica del galardón. La obra de Vallvey cumple los requisitos mínimos para ser incluida dentro del género policiaco y, a la vez, realiza un homenaje directo a la escritora inglesa Agatha Christie, pues el punto de partida es un asesinato acaecido durante una reunión —un congreso de poetas en un cigarral de Toledo— y del que todo el mundo es sospechoso, incluyendo, cómo no, al mayordomo.

La espina dorsal y uno de los aciertos de Muerte entre poetas es el perfil caleidoscópico que los personajes realizan de la víctima a la manera de películas como Ciudadano Kane o de novelas como Mientras agonizo, y que representa un retrato irónico y en ocasiones sarcástico de ciertas esferas del mundo intelectual. También es destacable que Vallvey haya sabido poner al día algunos de los elementos imprescindibles de la novela policiaca, pues, como es natural en nuestros tiempos, el protagonista —y detective— se sirve de la tecnología para avanzar en sus pesquisas: usa el correo electrónico, posee una página Web, frecuenta las bitácoras y la Wikipedia, husmea en los portátiles de los sospechosos, etc. Esto, al igual que la frescura y la espontaneidad de los diálogos, proporciona una mayor verosimilitud a la narración.

Vallvey muestra buenas dotes de observación psicológica así como un claro dominio del oficio de novelista. De hecho, consigue que los personajes tengan una coherencia sólida; ambienta las escenas con los detalles precisos y encuentra el tono adecuado desde el principio sin dejar de mantenerlo, sabiendo cuándo es conveniente incrementar la tensión y en qué momento se debe aplicar el humor para lograr así un contraste brillante. Igualmente, los distintos saltos en el tiempo se suceden con naturalidad y pertinencia, lo que sirve para dar mayor ambición al relato. En definitiva, Muerte entre poetas es la mejor prueba de que calidad y mercado no tienen por qué estar reñidos.

Publicado el 17-I-08 en el suplemento cultural Ababol de La Verdad de Murcia

Para leer la reseña tal y como apareció en el periódico, pincha la imagen:

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