sábado, 7 de febrero de 2009

Crítica de "La pasión del poder", de José Antonio Marina


¿Cómo se ejerce el poder?

La pasión del poder. José Antonio Marina. Anagrama. 230 páginas / 17 euros


Como ya hiciera en su extraordinario estudio sobre la estupidez titulado La inteligencia fracasada, por citar un ejemplo reciente, el filósofo, articulista y ex-profesor de secundaria José Antonio Marina realiza en su último libro un análisis de un área metafísica —la del poder, en este caso— siguiendo una metodología que él mismo ha convertido en su sello personal y que le permite llevar a cabo este ensayo con notable acierto. No en vano, en La pasión del poder combina la rica documentación que, sin ser abrumadora, suele caracterizar a sus obras con un estilo ágil y ameno, casi periodístico, salpicado de ejemplos e ilustrativas metáforas que hacen de ella una lectura accesible al gran público sin que pierda un ápice de su rigor filosófico.

Tiene razón el autor (y es un punto a favor del libro) cuando afirma que la tesis fundamental de la obra es bastante atrevida, pues ésta sostiene que todas las teorías de legitimación del poder son, en realidad, ficciones que el hombre necesita para lograr un consenso en torno a qué y cómo se ejerce el poder. No vamos a discutirle a Marina el acierto o no en este aspecto, pero, de entrada, uno ve como algo positivo y necesario que un intelectual tome riesgos, que intente abrir nuevos caminos y rehúya el lugar común sin caer en excentricidades, vanas abstracciones o palabrerías de lujo. De hecho, el filósofo toledano defiende su tesis con firmes y numerosos argumentos y la persuasión propia del buen ensayista.

Dada la abundancia que existe en el mercado de ensayos sobre el poder político en particular, es loable que José Antonio Marina haya emprendido la difícil tarea de abordar el poder desde un punto de vista más general, y que lo haga, por tanto, teniendo en cuenta sus diferentes ramificaciones y las formas en que se desempeña, marcando con precisión los lindes de un terreno tan vasto y procediendo a su estudio con el afán clasificatorio de un entomólogo. Así pues, a La pasión del poder sólo se le podría objetar cierta falta de profundidad en capítulos puntuales, que quizás necesitarían más desarrollo o extensión por la complejidad del tema tratado.

Publicado en el semanario cultural Ababol de La Verdad de Murcia el 7-II-09

Para leer la reseña ampliada, tal y como apareció en prensa, pincha la imagen:

2 comentarios:

Daniel Martinez dijo...

El martes 17 me lo prestas.

Gerardo dijo...

Efectivamente me resulta totalmente superficial el libro al querer tratar tantas cosas. Está escrito además de forma muy farragosa.