sábado, 8 de enero de 2011

Crítica en "La verdad" de "4 esquinas", de Asensio Sáez


De la nostálgica alegría a la grave reflexión

Se reedita, 60 años después, el único poemario del escritor y pintor unionense Asensio Sáez, con ilustraciones del autor

“4 esquinas”
Autor: Asensio Sáez

Estilo: Poesía.

Editorial: Universidad de Murcia.

Murcia, 2010.

100 páginas, 5 euros.

Sesenta años después de su publicación en la Editorial Levante, el Aula de Poesía de la Universidad de Murcia ha tenido el buen gusto de reeditar, en un volumen que conserva la publicación original a modo de facsímil, incluyendo el elogioso prólogo que Carmen Conde escribió para el poemario, el único libro de versos que dio en vida a la imprenta Asensio Sáez (La Unión, 1923-2007), un autor que, pese a ser más conocido por sus cuentos, sus artículos periodísticos sobre La Unión, la etnografía regional y el cante flamenco, e incluso por su destacable faceta pictórica, se destapa en “4 esquinas” como un poeta de rica y sorprendente simbología influida por el surrealismo del 27 y Federico García Lorca, sobre todo por la etapa neopopular del “Romancero Gitano” y “Poema del cante jondo”.

Si bien es cierto que este influjo es patente incluso en las ilustraciones del libro, realizadas por el propio autor, y que recuerdan a los dibujos de Salvador Dalí y García Lorca, Asensio Sáez es capaz de distanciarse de sus modelos literarios, y de destilar un lirismo delicado y nostálgico, levantino y personal, muy mironiano (hay un poema inspirado en la novela “El obispo leproso” del escritor alicantino) a lo largo de las cuatro partes del poemario, principalmente en las tituladas “El amor” y “El mar”. En la primera, siguiendo los ejemplos de los autores antes mencionados, abundan las canciones de tono popular y los romancillos; algunos de ellos, como “El romancillo del mal deseo”, “Blanco” y “La malcasada” son composiciones memorables que no palidecen ante los poemas lorquianos en los que se inspiran. La segunda parte, “El mar”, sigue la línea iniciada en el primer apartado, con poemas tan dulcemente melancólicos como “Había un camino” y “Nube de verano”.

Los dos apartados restantes, titulados “La muerte” y “Dios”, suponen un claro cambio de rumbo en la singladura del libro. La nostálgica alegría del principio da paso a la grave reflexión; las cancioncillas populares se transforman en poemas dialogados en los que personajes bíblicos debaten los asuntos del más allá, aunque estos nunca pierdan el intenso lirismo característico del poemario. En “Dios”, finalmente, asistimos a una poesía de corte existencial, a una búsqueda desgarrada de la deidad en elementos y situaciones de la vida cotidiana, con poemas llenos de una angustia vital en la línea del Dámaso Alonso de “Hijos de la ira”, o el mejor Blas de Otero de “Ancia”. Se cierra con esta parte un poemario desafortunadamente aún desconocido que, a modo de cuatríptico, recoge y resume las claves poéticas y literarias de Asensio Sáez.

Para leer la reseña ampliada (con el apellido del reseñista equivocado), tal y como apareció en prensa, pincha la imagen:


Publicado el 8-I-2011 en el semanario cultural Ababol de La verdad

No hay comentarios: