sábado, 15 de enero de 2011

Reseña de "Encanto y compañía" en "El Placer de la Lectura"



Acaba de aparecer una reseña sobre
Encanto y compañía firmada por Pepe Rodríguez en El Placer de la Lectura, una de las mejores webs de crítica literaria en español. Si alguien quiere leer la reseña directamente en la página de El Placer de la Lectura, puede hacerlo pinchando AQUÍ

También reproduzco la crítica aquí:

"Sólo han pasado dos días desde que reseñamos por última vez a Edith Wharton y ya presentamos un nuevo libro de relatos suyo. En esta ocasión está editado por Funambulista en su colección Grandes Clásicos que combina una encuadernación muy cuidada, tapa dura, forro en cartón de alto gramaje, cosido artesanal, incluso cinta marcadora, con unos títulos de gran calidad literaria como el que nos ocupa hoy. Unir buena lectura y buen formato sumado a un precio razonable presupone un éxito seguro.

Encanto y Compañía es el título de la colección que reseñamos hoy, el cual abarca casi cincuenta años de su escritura. El orden cronológico nos permite seguir su evolución tanto temática como estilística. Edith Wharton sigue fiel a sus principios: inteligencia, cultura, sofisticación, ambigüedad, hipocresía, riqueza y apariencia subyacen, yacen y rebosan en todos sus textos. Incluso alguno abunda en dramatismo, mientras otros rezuman buen humor. Entre estos últimos, La plenitud de la vida, pese a ser uno de sus pocos relatos no realistas sino simbólico destila simpatía refinada para exponer que nos quejamos de lo que apreciamos, incluso si el objeto de nuestras quejas es el marido torporrón e inculto que a su protagonista le toca en suerte.

El dedo del abismo es otro de sus relatos magistralmente trazado en el que los ecos de El retrato de Dorian Gray resonarán en nuestros oídos. No obstante Wharton sujeta las riendas de la fantasía dotándole de un final redondo.

El primer relato Las vistas de la señora Manstey y El pretexto son dos dramones domésticos de aúpa. En el primero es una ancianita la que sufre las futuras obras de su vecina, en el segundo las ilusiones románticas de una mujer casada se desinflan al conocer el jueguecito que su pretendiente se ha montado con ella. Tristes y oscuros finales realistas para mujeres norteamericanas que pese a todo gozaban de mucha mayor libertad que las europeas.

Para redondear el volumen, El diagnóstico y Encanto y compañía pese a tener algún que otro muerto por medio nos hacen sonreír beatíficamente o ingeniosamente cada uno debido a la buena resolución narrativa que la Wharton nos otorga.

Ella que nunca gozó del todo de la libertad marital a la que aspiraba retrató a toda aquella mujer cuyas aspiraciones jamás llegarían a cumplirse. Mientras tanto señaló con el dedo a esa clase tan común en épocas de bonanza económica como son los nuevos ricos, de burla fácil, excesos evidentes y finales catastróficos.

Disfruten este volumen que combina lo mejor de varios mundos. El de la buena literatura con ambiciones sociales realzado por el exquisito formato con el que la editorial Funambulista le ha dotado."

Pepe Rodríguez

sábado, 8 de enero de 2011

Crítica en "La verdad" de "4 esquinas", de Asensio Sáez


De la nostálgica alegría a la grave reflexión

Se reedita, 60 años después, el único poemario del escritor y pintor unionense Asensio Sáez, con ilustraciones del autor

“4 esquinas”
Autor: Asensio Sáez

Estilo: Poesía.

Editorial: Universidad de Murcia.

Murcia, 2010.

100 páginas, 5 euros.

Sesenta años después de su publicación en la Editorial Levante, el Aula de Poesía de la Universidad de Murcia ha tenido el buen gusto de reeditar, en un volumen que conserva la publicación original a modo de facsímil, incluyendo el elogioso prólogo que Carmen Conde escribió para el poemario, el único libro de versos que dio en vida a la imprenta Asensio Sáez (La Unión, 1923-2007), un autor que, pese a ser más conocido por sus cuentos, sus artículos periodísticos sobre La Unión, la etnografía regional y el cante flamenco, e incluso por su destacable faceta pictórica, se destapa en “4 esquinas” como un poeta de rica y sorprendente simbología influida por el surrealismo del 27 y Federico García Lorca, sobre todo por la etapa neopopular del “Romancero Gitano” y “Poema del cante jondo”.

Si bien es cierto que este influjo es patente incluso en las ilustraciones del libro, realizadas por el propio autor, y que recuerdan a los dibujos de Salvador Dalí y García Lorca, Asensio Sáez es capaz de distanciarse de sus modelos literarios, y de destilar un lirismo delicado y nostálgico, levantino y personal, muy mironiano (hay un poema inspirado en la novela “El obispo leproso” del escritor alicantino) a lo largo de las cuatro partes del poemario, principalmente en las tituladas “El amor” y “El mar”. En la primera, siguiendo los ejemplos de los autores antes mencionados, abundan las canciones de tono popular y los romancillos; algunos de ellos, como “El romancillo del mal deseo”, “Blanco” y “La malcasada” son composiciones memorables que no palidecen ante los poemas lorquianos en los que se inspiran. La segunda parte, “El mar”, sigue la línea iniciada en el primer apartado, con poemas tan dulcemente melancólicos como “Había un camino” y “Nube de verano”.

Los dos apartados restantes, titulados “La muerte” y “Dios”, suponen un claro cambio de rumbo en la singladura del libro. La nostálgica alegría del principio da paso a la grave reflexión; las cancioncillas populares se transforman en poemas dialogados en los que personajes bíblicos debaten los asuntos del más allá, aunque estos nunca pierdan el intenso lirismo característico del poemario. En “Dios”, finalmente, asistimos a una poesía de corte existencial, a una búsqueda desgarrada de la deidad en elementos y situaciones de la vida cotidiana, con poemas llenos de una angustia vital en la línea del Dámaso Alonso de “Hijos de la ira”, o el mejor Blas de Otero de “Ancia”. Se cierra con esta parte un poemario desafortunadamente aún desconocido que, a modo de cuatríptico, recoge y resume las claves poéticas y literarias de Asensio Sáez.

Para leer la reseña ampliada (con el apellido del reseñista equivocado), tal y como apareció en prensa, pincha la imagen:


Publicado el 8-I-2011 en el semanario cultural Ababol de La verdad