"Engañar es un trabajo digno" es el título del artículo de opinión que he publicado hoy en el Diario de Toledo. Denuncio en él una más que engañosa "entrevista de trabajo" a la que acudí hace solo unos días y, por extensión, los numerosos abusos que se producen diariamente aprovechando la difícil situación laboral de España.
Engañar es un trabajo digno
Hace
aproximadamente dos semanas recibí una misteriosa llamada en mi teléfono fijo.
Al otro lado del hilo, una joven con marcado acento andaluz que decía llamar en
nombre de una agencia aeronáutica me informó de que buscaban jóvenes de entre
veinte y treinta años con buen nivel de idiomas para trabajar en el aeropuerto
de Corvera, en Murcia. Cuando dije que me dedicaba a la traducción, me preguntó
si estaría interesado en el trabajo y dispuesto a presentarme a una entrevista
personal. Los seleccionados, continuó, realizarían posteriormente un curso de
formación que les garantizaría un empleo en el aeropuerto. Contesté que sí
estaba interesado y me citaron para dos días más tarde. Cuando les pregunté
cómo habían conseguido mis datos, respondieron que habían llamado
aleatoriamente.
El
día de la entrevista acudí puntualmente al local —situado en una importante
avenida de Murcia— con una mezcla de ilusión y escepticismo. Al entrar, me
entregaron el breve cuestionario que debía rellenar antes de la entrevista, y
que solo contenía preguntas de respuesta binaria como: ¿Sabe nadar? ¿Prefiere
tierra o aire? ¿Tiene alguna enfermedad? Lo rellené extrañado de que pidieran
tan pocos datos y entré en una habitación donde el entrevistador, después de
ojear mi cuestionario y el currículo que había traído, me mostró los trabajos
que podría desempeñar en tierra, desde la conducción de jardineras al control
de seguridad pasando por jefe de pista.
En
ningún momento me pidieron más información y tuve la impresión de que me
habrían ofrecido el puesto de piloto solo con haberlo solicitado. ¿El sueldo?,
pregunté. Entre 1600 y 2400 euros mensuales, contestó el tipo. Pensé que a continuación me harían una prueba de idioma o comprobarían mis datos, pero el
hombre solo me dijo que, a juzgar por mi currículo, tenía muchas posibilidades
de conseguir un empleo, e insistió en ello varias veces.
Hasta
ese momento todo me parecía raro, pero dentro de una mínima lógica. Lo más
extraño era que el tipo hablase de la puesta en funcionamiento del aeropuerto
durante el próximo mes de septiembre, ya que la infraestructura todavía está en pleno
proceso de construcción. El hombre entonces mencionó el curso de formación que
yo debía realizar para obtener el trabajo. Según dijo, costaba 6000 euros, pero
con mi nivel de idiomas solo me costaría 3000 y además tendría posibilidades de
financiación. El problema, añadió, es que solo quedaba una plaza libre que
desaparecería en unos minutos, teniendo en cuenta que en ese mismo instante
otras cuatro personas estaban siendo entrevistadas. Las personas que hicieran
el curso, siguió presionando, ocuparían en septiembre todos los empleos del aeropuerto,
así que sería ahora o nunca. Perplejo, contesté que debía pensármelo, pero que
esa misma tarde le comunicaría mi decisión.
Al
salir de la agencia consulté la hemeroteca. La apertura del aeropuerto, según
los más optimistas, será en verano de 2015, pero otras fuentes autorizadas
afirman que nunca tendrá vuelos comerciales.
Para leer el artículo en el Diario de Toledo, pincha AQUÍ
Si quieres descargar el artículo en pdf, pincha en el botón de abajo "Print PDF"
Para leer el artículo en el Diario de Toledo, pincha AQUÍ
Si quieres descargar el artículo en pdf, pincha en el botón de abajo "Print PDF"

6 comentarios:
Esto porque está bien contado, si no sería sórdido, muy sórdido.
Ay, pena, pena, penita... Así nos va.
Tengo la experiencia de algo similar para el aeropuerto de Valladolid, puesto "casi fijo por solo " 1890 € de curso, increible.
Hola a todos,
Antonio, Pilar y Edgar, muchas gracias por vuestros comentarios. Desde luego, si esto es lo que se conoce ahora con el pomposo nombre de "emprendedores", estamos arreglados para salir de la crisis.
Un saludo afectuoso a los tres,
Gonzalo
Sinceramente indignante, como andaluz, la referencia al marcado acento de quien -según el artículo- le llamó por teléfono con ése "marcado acento andaluz", como si el acento (y más marcado)supusiese por añadidura un plus de tremendismo.
Es una vergüenza la manipulación esperpéntica y tendenciosa que el articulista hace de la noticia.
En Andalucía hay muchos acentos, es la Comunidad Autónoma con más acentos, la más marcadamente poblada y en donde cada mañana nos levantamos a trabajar dignamente muchos de los españoles y contribuimos decididamente al crecimiento económico y bienestar de este país. Sembrar la insidia, hacer de incendiario lo dejamos para articulistas de su talla.
En referencia al último comentario, solo quiero anotar que el que mencionase en mi artículo el acento andaluz de la persona que me llamó es solo algo anecdótico. Si no, también tendrían que recriminarme el que dijera que la "entrevista" tuvo lugar en Murcia, donde de hecho se realizó, y conste que yo soy murciano, y con esto no estoy criticando a los habitante de mi región. Solo son dos datos verídicos, algo, que, creo, es legítimo utilizar en un artículo de opinión.
El artículo, como apreciará si lo lee desapasionadamente, solo es una denuncia de los engaños que hoy en día se producen merced a la crisis económica. Quien saque otras conclusiones estará realizando interpretaciones erróneas. Por si fuera poco, soy un entusiasta de Andalucía, comunidad en la que me encantaría vivir si no lo hiciera en Murcia.
Espero que esta respuesta haya servido para deshacer malentendidos.
Un saludo,
Gonzalo
Publicar un comentario en la entrada