domingo, 17 de junio de 2012

"Engañar es un trabajo digno", en el Diario de Toledo


"Engañar es un trabajo digno" es el título del artículo de opinión que he publicado hoy en el Diario de Toledo. Denuncio en él una más que engañosa "entrevista de trabajo" a la que acudí hace solo unos días y, por extensión, los numerosos abusos que se producen diariamente aprovechando la difícil situación laboral de España.

 
Engañar es un trabajo digno

            Hace aproximadamente dos semanas recibí una misteriosa llamada en mi teléfono fijo. Al otro lado del hilo, una joven con marcado acento andaluz que decía llamar en nombre de una agencia aeronáutica me informó de que buscaban jóvenes de entre veinte y treinta años con buen nivel de idiomas para trabajar en el aeropuerto de Corvera, en Murcia. Cuando dije que me dedicaba a la traducción, me preguntó si estaría interesado en el trabajo y dispuesto a presentarme a una entrevista personal. Los seleccionados, continuó, realizarían posteriormente un curso de formación que les garantizaría un empleo en el aeropuerto. Contesté que sí estaba interesado y me citaron para dos días más tarde. Cuando les pregunté cómo habían conseguido mis datos, respondieron que habían llamado aleatoriamente.

            El día de la entrevista acudí puntualmente al local —situado en una importante avenida de Murcia— con una mezcla de ilusión y escepticismo. Al entrar, me entregaron el breve cuestionario que debía rellenar antes de la entrevista, y que solo contenía preguntas de respuesta binaria como: ¿Sabe nadar? ¿Prefiere tierra o aire? ¿Tiene alguna enfermedad? Lo rellené extrañado de que pidieran tan pocos datos y entré en una habitación donde el entrevistador, después de ojear mi cuestionario y el currículo que había traído, me mostró los trabajos que podría desempeñar en tierra, desde la conducción de jardineras al control de seguridad pasando por jefe de pista. 

            En ningún momento me pidieron más información y tuve la impresión de que me habrían ofrecido el puesto de piloto solo con haberlo solicitado. ¿El sueldo?, pregunté. Entre 1600 y 2400 euros mensuales, contestó el tipo. Pensé que a continuación me harían una prueba de idioma o comprobarían mis datos, pero el hombre solo me dijo que, a juzgar por mi currículo, tenía muchas posibilidades de conseguir un empleo, e insistió en ello varias veces.

            Hasta ese momento todo me parecía raro, pero dentro de una mínima lógica. Lo más extraño era que el tipo hablase de la puesta en funcionamiento del aeropuerto durante el próximo mes de septiembre, ya que la infraestructura todavía está en pleno proceso de construcción. El hombre entonces mencionó el curso de formación que yo debía realizar para obtener el trabajo. Según dijo, costaba 6000 euros, pero con mi nivel de idiomas solo me costaría 3000 y además tendría posibilidades de financiación. El problema, añadió, es que solo quedaba una plaza libre que desaparecería en unos minutos, teniendo en cuenta que en ese mismo instante otras cuatro personas estaban siendo entrevistadas. Las personas que hicieran el curso, siguió presionando, ocuparían en septiembre todos los empleos del aeropuerto, así que sería ahora o nunca. Perplejo, contesté que debía pensármelo, pero que esa misma tarde le comunicaría mi decisión. 

         Al salir de la agencia consulté la hemeroteca. La apertura del aeropuerto, según los más optimistas, será en verano de 2015, pero otras fuentes autorizadas afirman que nunca tendrá vuelos comerciales.

Para leer el artículo en el Diario de Toledo, pincha AQUÍ

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6 comentarios:

Antonio Aguilar dijo...

Esto porque está bien contado, si no sería sórdido, muy sórdido.

Pilar Alberdi dijo...

Ay, pena, pena, penita... Así nos va.

Edgar Pucela dijo...

Tengo la experiencia de algo similar para el aeropuerto de Valladolid, puesto "casi fijo por solo " 1890 € de curso, increible.

Gonzalo Gómez Montoro dijo...

Hola a todos,

Antonio, Pilar y Edgar, muchas gracias por vuestros comentarios. Desde luego, si esto es lo que se conoce ahora con el pomposo nombre de "emprendedores", estamos arreglados para salir de la crisis.

Un saludo afectuoso a los tres,
Gonzalo

Anónimo dijo...

Sinceramente indignante, como andaluz, la referencia al marcado acento de quien -según el artículo- le llamó por teléfono con ése "marcado acento andaluz", como si el acento (y más marcado)supusiese por añadidura un plus de tremendismo.

Es una vergüenza la manipulación esperpéntica y tendenciosa que el articulista hace de la noticia.

En Andalucía hay muchos acentos, es la Comunidad Autónoma con más acentos, la más marcadamente poblada y en donde cada mañana nos levantamos a trabajar dignamente muchos de los españoles y contribuimos decididamente al crecimiento económico y bienestar de este país. Sembrar la insidia, hacer de incendiario lo dejamos para articulistas de su talla.

Gonzalo Gómez Montoro dijo...

En referencia al último comentario, solo quiero anotar que el que mencionase en mi artículo el acento andaluz de la persona que me llamó es solo algo anecdótico. Si no, también tendrían que recriminarme el que dijera que la "entrevista" tuvo lugar en Murcia, donde de hecho se realizó, y conste que yo soy murciano, y con esto no estoy criticando a los habitante de mi región. Solo son dos datos verídicos, algo, que, creo, es legítimo utilizar en un artículo de opinión.

El artículo, como apreciará si lo lee desapasionadamente, solo es una denuncia de los engaños que hoy en día se producen merced a la crisis económica. Quien saque otras conclusiones estará realizando interpretaciones erróneas. Por si fuera poco, soy un entusiasta de Andalucía, comunidad en la que me encantaría vivir si no lo hiciera en Murcia.

Espero que esta respuesta haya servido para deshacer malentendidos.

Un saludo,
Gonzalo