miércoles, 13 de enero de 2016

"Una aclaración", artículo publicado hoy en "La Crónica" sobre la supresión de mi entrevista a Cyrille Martin en Eldiario.es

El sábado 31 de octubre de 2015 asistí, durante el festival CineMed de Montpellier, a la proyección del documental “Un nouveau Dreyfus?”, en el que el cineasta francés Cyrille Martin critica los “errores” del juicio de los atentados del 11-M. En el filme, que ha supuesto años de investigación a su director, también se plantea la posibilidad de que Jamal Zougam —único condenado hoy en prisión por la autoría de las explosiones— hubiese sido inculpado por el hecho de ser musulmán, para así ocultar a los verdaderos responsables.

El documental, rodado con escasos medios por un director debutante, me sorprendió por su minuciosidad narrativa así como por los interrogantes que abrían los supuestos errores del juicio. De modo que estimé pertinente entrevistar a Cyrille Martin sobre su trabajo; en las dos semanas siguientes a la proyección me encontré con él e intercambiamos varios correos. Quiero aclarar que en ningún momento intenté alentar teorías de la conspiración sobre los atentados del 11-M —cuyas víctimas merecen el mayor respeto—, sino informar del estreno en Francia de un documental de interés para el público español.

Como sabemos, el viernes 13 de noviembre de 2015, justo dos semanas después de la proyección de “Un nouveau Dreyfus?”, Francia sufrió el mayor atentado terrorista de su historia reciente. Un ataque que, como las explosiones de los trenes de Madrid, causó más de cien fallecidos y numerosos heridos. La entrevista a Martin —por una fatal coincidencia— quedó terminada el jueves 12, víspera de los atentados de París, y el domingo 15 la envié a los medios con los que solía colaborar.

El texto apareció el lunes 16 de noviembre en los diarios digitales Público y La crónica, y se mantuvo en las portadas y redes sociales de ambos durante todo el día. Según me dijeron desde uno de estos medios, la entrevista fue leída por unas 8.000 personas, algunas de las cuales escribieron comentarios al respecto que aún se pueden encontrar en la web de “La crónica”, y sin que su publicación tuviera mayor trascendencia.

También ofrecí la entrevista a la edición murciana de Eldiario.es, que la rechazó, y a la edición manchega del medio, que sí la publicó el 16 de noviembre en el apartado de “Cultura”. Sin embargo, la reacción posterior de este periódico no fue la habitual.

De hecho, el sábado 21 de noviembre vi que la entrevista ya no estaba a disposición de los lectores, y que, en su lugar, aparecía un mensaje de “Error”. Extrañado, pregunté a la sección manchega del diario —la única además de la murciana con la que tenía contacto— por lo ocurrido, y entonces supe que la edición nacional “había decidido retirarla” y que la manchega “había olvidado comunicármelo”.

Ese mismo día la edición nacional de Eldiario.es publicó un editorial de Íñigo Sáenz de Ugarte —que encontré por azar— que explicaba la decisión del medio de suprimir la entrevista. Ugarte sustraía así a los lectores la posibilidad de juzgar por sí mismos las declaraciones de Martin, y, en vez de desmarcar al medio de las opiniones del entrevistado, o de refutarlas (lo que, a juzgar por sus palabras, le habría sido muy fácil) manteniendo el texto en la web, calificaba ofensivamente el documental de “estupidez”.

Las reacciones, lógicamente, fueron rápidas. Medios como Libertad Digital, Elespañol.com o Esradio (a los que yo no contacté), airearon la supresión de la entrevista y criticaron por ello al director de Eldiario.es. Entonces vi con estupor que mi trabajo se utilizaba como arma arrojadiza entre grupos editoriales enfrentados. No en vano, el 24 de noviembre aparecía otro editorial en Eldiario.es, esta vez firmado por Ignacio Escolar, en el que se volvía a criticar las opiniones de Martin y se arremetía contra periodistas de los medios antes mencionados.

Durante el cruce de ataques, que observé como testigo mudo, me despedí como colaborador de la sección manchega de Eldiario.es: no podía aceptar que desde Madrid suprimieran la entrevista sin enviarme siquiera un correo de explicación. Como colaborador asiduo de esta edición regional desde su nacimiento en enero de 2014 (y socio económico de la nacional durante un tiempo), creía merecer otro trato.

De hecho, a lo largo de dos años había enviado desde Francia más de veinte crónicas, artículos, reportajes, entrevistas y chistes gráficos (algunas de estas colaboraciones tuvieron miles de visitas y fueron las más leídas del día en la sección manchega), y eso que mandaba material sin recibir un solo euro pese a que al inicio de Eldiario.es de La Mancha se dijo que pagarían cada contribución (aún hoy sigo sin haber cobrado nada).

Sin embargo, lo más decepcionante fue no poder opinar sobre lo ocurrido. Después de despedirme pedí dos veces a la edición manchega la dirección de alguien de la nacional para, en calidad de aludido, expresar mi descontento, pero sólo recibí silencio como respuesta. Inmediatamente se retiró del medio mi ficha de colaborador, y tampoco pude comentar el artículo del 26 de noviembre de Gonzalo Boyé, titulado “El Dreyfus de Jamal Zougam miente”, en el que se vuelven a denostar las declaraciones de Martin.

Pese a lo ocurrido, sigo siendo un firme defensor de la prensa independiente digital, y continuaré apoyando a algunos de los medios alternativos que se han creado en estos últimos años, los cuales están haciendo un gran trabajo de renovación del periodismo en España. Aunque mi experiencia demuestra que las prácticas caducas también pueden darse en los nuevos diarios. No debemos olvidar que los Derechos Humanos y la justicia social se defienden con nuestras acciones concretas, y no sólo con palabras.

Para leer el artículo en "La Crónica", pincha AQUÍ

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