sábado, 23 de octubre de 2010

Crítica de "José Luis Castillo-Puche: un periodista viajero", de Javier Chivite Fernández


El periodismo literario de Castillo-Puche

Sale a la luz el primer estudio sobre las crónicas viajeras del escritor yeclano

“José Luis Castillo-Puche: un periodista viajero”
Javier Chivite Fernández.
Ensayo.
Madrid, 2009.
Editorial Fragua.
232 páginas / 22 euros.


Como afirma en el prólogo de este libro uno de los mejores conocedores de la obra de Castillo-Puche, José Belmonte, muchos estudios y tesis doctorales (sobre todo en Estados Unidos, donde el escritor murciano es muy apreciado) se han escrito sobre la faceta novelística del escritor yeclano, pero pocos críticos han abordado las constantes y fecundas relaciones existentes entre literatura y periodismo en el que, según el autor del libro, es uno de los grandes maestros del periodismo español de la segunda mitad del siglo XX. Este oportuno estudio viene, pues, a cubrir esa laguna en la bibliografía sobre José Luis Castillo-Puche y, especialmente, a poner de relieve la importancia literaria de sus crónicas de viajes, apartado con frecuencia olvidado también por los estudiosos de su vertiente periodística.

En el primer apartado de su estudio, con un estilo ágil que será la tónica general del libro, el profesor Javier Chivite realiza una somera pero ilustrativa reseña biográfica de José Luis Castillo-Puche en la que repasa, mediante breves epígrafes, los hitos fundamentales de su vida, desde sus primeros estudios en el Seminario en Murcia hasta su consagración literaria, pasando por los sinsabores con la censura en la posguerra, su amistad con Hemingway, el matrimonio con Julia Figueira, los intensos años de viajes y crónicas por América, África o Turquía, o su experiencia en Televisión Española y como docente universitario.

Tras las escuetas consideraciones teóricas sobre el género periodístico de la crónica que ocupan el segundo capítulo, Javier Chivite centra su atención en las crónicas de viajes de Castillo-Puche. América de cabo a rabo es la primera obra estudiada y, en palabras del autor, una de las obras maestras indiscutibles del género en España. También son abordados a continuación otros libros de crónicas tan importantes como Misión a Estambul, El Congo estrena libertad o Tierra de Campos más bien mares de tierra, resultado ésta última de sus viajes por los paisajes castellanos.

El libro de Javier Chivite, no obstante, no se limita a profundizar en las crónicas viajeras de Castillo-Puche, pues dedica un interesante apartado a determinadas novelas del autor yeclano, y a facetas como la poética, cuentística o ensayística, las cuales tampoco han sido objeto de investigación prioritario para los estudiosos. Completan la obra dos anexos en los que el propio escritor opina sobre las relaciones entre periodismo y literatura, así como entre periodismo y viajes. Suponen ambos un adecuado colofón para este libro ameno y divulgativo sobre uno de los mejores escritores murcianos que, a buen seguro, despertará la curiosidad hacia su figura a todo el que lo lea.

Publicado en el semanario cultural Ababol del diario La verdad el 23-X-2010

Para leer la reseña ampliada, tal y como apareció en prensa, pincha sobre la imagen:

sábado, 2 de octubre de 2010

Crítica de "Cita al anochecer", de Pascual García


Poemas desde el abismo

"Cita al anochecer". Pascual García. La sierpe y el laúd. 62 páginas / Edición no venal.

En la celebración de su trigésimo aniversario, la asociación literaria ciezana La sierpe y el laúd ha tenido a bien elegir, para la segunda entrega de su colección Acanto, la última obra de quien es desde hace tiempo, y a tenor de los últimos reconocimientos recibidos (su poemario El invierno en sus brazos fue Libro Murciano del año 2007 y Alimentos de la tierra resultó finalista del prestigioso Premio Loewe 2008) una de las voces poéticas (y narrativas) más destacadas de nuestra Región.

Pascual García (Moratalla, 1962) ha reunido en Cita al anochecer treinta poemas de claridad meridiana y acentuado estilo conversacional, marcados por un intenso ritmo interior y un carácter autobiográfico que, superando los límites de lo meramente personal, consiguen universalizar la experiencia relatada, como demuestran las composiciones “Algún día”, “El misterio nuevo” o “Nunca morirían”, en las que el autor, recurriendo a episodios de la infancia y madurez, comunica al lector con extraordinaria cercanía el vértigo sentido ante el temprano descubrimiento y la proximidad de la muerte.

Esta capacidad de conectar de inmediato con el lector (a diferencia de tanta poesía contemporánea, deshumanizada e impostadamente hermética) es, quizá, uno de los méritos fundamentales de Cita al anochecer y, en general, de la obra de Pascual García. De hecho, en el tramo final del libro, inspirado en los problemas de salud del autor, asistimos a la lectura de algunos poemas (“Aniversario”, “Diagnóstico”, “Los adioses”, “El último cielo” o “Quinta planta” son ejemplos de ello) que asombran por la sinceridad con la que nos hablan; son composiciones sustentadas en metáforas intuitivas, de sesgo clásico y gran expresividad, escritas desde el borde del abismo; poemas dictados por alguien que ha vislumbrado el final de todo y vuelve, con ojos de alucinado, dispuesto a relatarnos sin tapujos su experiencia. Poesía emocionada (y no de laboratorio), de la que merece la pena leer.

Publicado el 2-X-2010 en el semanario cultural Ababol de La Verdad