sábado, 21 de febrero de 2015

"Escritores o diletantes", mi artículo de hoy en el diario "La crónica"


El mayor escritor africano en lengua española, el ecuatoguineano residente en Murcia Donato Ndongo-Bidyogo, que durante décadas ha luchado desde su exilio en España contra las dictaduras de Francisco Macías y Teodoro Obiang, establece una diferencia entre los escritores que cuentan historias sólo para entretener y los que, además de narrar cuentos, tienen la sensibilidad de mirar a su alrededor y denunciar las injusticias que observan. Ndongo-Bidyogo únicamente atribuye a estos últimos la categoría de artistas y califica a los primeros de simples diletantes.

En la región de Murcia se alaba el éxito de numerosos escritores locales que publican en prestigiosas editoriales y que gozan del favor de los lectores y de los medios de comunicación. Esta atención mediática coincide en el tiempo con la mayor crisis socioeconómica que nuestra comunidad autónoma ha sufrido durante el último medio siglo, y que desde 2008 ha tenido entre otras consecuencias los desahucios de muchas familias, la emigración forzosa de miles de ciudadanos y, según informes recientes, la pobreza para 500 000 murcianos, un tercio de la población regional. Son datos que nadie desconoce y que solo los más cínicos se atreven a desmentir.

Sin embargo, ningún escritor de este ilustre grupo —salvo alguna honrosa excepción, como es el caso, por ejemplo, de Lola López Mondéjar— ha alzado la voz para protestar contra esta imparable degradación. No los hemos visto sumarse a ninguna de las plataformas o movimientos que intentan mejorar la desastrosa situación social, ni denunciar a título individual la corrupción que pudre buena parte de la política regional.

En tiempos en que la libertad de expresión se defiende de forma unánime resulta doblemente llamativo este silencio. En otros momentos de nuestra historia los intelectuales que criticaban al poder eran censurados, se exponían al exilio o a acabar en prisión, pero hoy ni siquiera ven peligrar sus empleos, pues la mayoría de los escritores murcianos afamados son funcionarios.

Podría pensarse para justificar su actitud que temen perder el favor de la Administración, sin embargo, la política cultural en Murcia es casi inexistente: la Editora Regional prácticamente no publica desde hace años, apenas se celebran actos de verdadera relevancia, y ya no hay ni Feria del Libro. Entonces —me pregunto—, ¿por qué no denuncian los escritores las injusticias que ven a diario?

Las respuestas a esta pregunta quizá sean dos: por una parte, el concepto de la literatura y de la cultura entendidas como simple entretenimiento, negocio o acto de farándula de sociedad que se impuso en España desde los años ochenta; y por otra, el amiguismo que tradicionalmente ha habido en nuestra región entre escritores y responsables de la Administración, lo que ha acallado las pocas voces contestatarias que hayan podido surgir.

Por ello, una de las tareas a realizar por los jóvenes escritores de Murcia será la de recuperar el papel crítico que a la literatura le corresponde en cualquier sociedad, así como mantener la independencia respecto a los poderes establecidos, sobre todo cuando estos incurran en abusos y corruptelas, como ocurre en la actualidad.

Para leer el artículo en el diario, pincha AQUÍ

domingo, 18 de enero de 2015

"¿Qué es la Marea Granate?", artículo publicado en Eldiario.es y La crónica


A estas alturas la pregunta que da título al artículo puede parecer innecesaria. Sobre todo si consideramos que la “Marea Granate” nació hace ya un año y medio, que está presente en los cinco continentes, y que son muchas las familias españolas que tienen algún miembro activo dentro de ella. Sin embargo, cada vez que regreso a España me preguntan: ¿qué es la “Marea Granate”? 

Como su nombre indica, la “Marea Granate” se alinea con otras mareas ciudadanas nacidas al calor del movimiento 15M, como la “Marea Verde” o la “Marea Blanca”, que defienden la enseñanza y la sanidad públicas. En su caso, la “Marea Granate” agrupa a los emigrantes españoles que nos hemos visto forzados a abandonar el país en busca de un trabajo digno. El color granate lo tomamos del pasaporte nacional, imprescindible para encontrar en el extranjero el futuro que nos niegan en España. 

¿Cómo se organiza la “Marea Granate”?, suelen preguntarme también. La marea, que está compuesta por asambleas locales diseminadas por todo el planeta, tiene una organización horizontal, sin jerarquías, en la tradición del movimiento 15M. Los núcleos se encuentran interconectados mediante la web de Marea Granate, las  redes sociales y una asamblea global telemática donde se consensúa la postura del movimiento en asuntos concretos. 

Pero ¿cuál es el objetivo de la “Marea Granate”?, seguirán cuestionándose algunos. El movimiento tiene una doble finalidad: por un lado, establecer una red internacional capaz de llevar a cabo acciones conjuntas y simultáneas por todo el mundo; y por otro, ayudar al emigrante recién llegado a los países de destino. No nos cansamos de decir que no todos los españoles que emigran son jóvenes con estudios superiores y sin cargas familiares, como afirma el tópico; también hay muchas familias con hijos que se marchan sin saber idiomas y sin tener un contrato de trabajo, y que cada vez lo hacen en peores condiciones. Nada que ver con la falsa imagen difundida por el programa televisivo “Españoles por el mundo”. 

¿Y qué ha hecho la “Marea Granate” en este tiempo? Desde su nacimiento ha promovido iniciativas tanto en defensa de los derechos de los emigrantes españoles en el extranjero, como en apoyo de los derechos de los ciudadanos residentes en España. Por citar algunos ejemplos, la marea organizó sonadas protestas contra el anteproyecto de reforma de la Ley del Aborto del exministro Gallardón, secundó las Marchas de la Dignidad y, en la actualidad, denuncia la obstaculización que para el ejercicio del voto de los emigrantes españoles representa el procedimiento del “Voto rogado”. 

Durante los próximos meses la “Marea Granate” —que ya se ha convertido en uno de los principales colectivos de exiliados económicos a nivel mundial— seguirá movilizando a los emigrantes españoles residentes en el extranjero, y denunciando que la salida anual de España de decenas de miles de ciudadanos no es voluntaria, ni está motivada por simple “espíritu aventurero”, como afirma frívolamente nuestro gobierno. No en vano, uno de los lemas del movimiento es “No nos vamos, nos echan”.

Para leer el artículo en "Eldiario.es", pincha AQUÍ

sábado, 27 de diciembre de 2014

"¿Dónde estará mi voto?", artículo sobre el "voto rogado" publicado hoy en Eldiario.es y Elpajarito.es

Foto: Efe



En las pasadas elecciones europeas, muchos españoles censados y residentes en el extranjero se quedaron sin poder votar. Yo fui uno de ellos: nunca me llegaron las papeletas de voto a mi domicilio de Montpellier (Francia). Al parecer, PP y PSOE están preocupados por la baja participación de los emigrantes en esas elecciones, y en absoluto quieren que la historia se repita en los próximos comicios municipales, ni en los autonómicos ni, mucho menos, en los generales. De modo que cuento mi caso por ver de contribuir a solucionar el problema. 

Para empezar, solicité mi “voto rogado” dentro del plazo establecido, pero el Consulado de España en Montpellier estaba tan atareado que, a lo largo de un año y varios meses, no había tenido tiempo de comunicar mi alta como residente al censo electoral en Murcia. Al aparecer empadronado en ambos países —me dijeron desde la oficina del censo electoral—, no podrían enviarme las papeletas y, por tanto, se me impediría ejercer este derecho constitucional.  

Las elecciones pasaron. Yo sabía que el PP y el PSOE habían querido que votara, y que eso no había sido posible sólo por culpa del Consulado. Sin embargo, presenté una queja en la Junta Electoral para ayudar a PP y PSOE en su afán democrático, y entonces supe que me hallaba equivocado. Me sacó de mi error una carta que me enviaron desde el Congreso de los Diputados. 

La carta decía que la culpa del despropósito no la tenía el Consulado, pues mis papeletas se habían enviado a su debido tiempo desde Alicante a Madrid y de Madrid a París, donde, a juzgar por el informe de Correos que acompañaba a la carta, se les había perdido el rastro en el aeropuerto Charles de Gaulle parisino. Gracias a esto, supe también que las papeletas pasaron por tres ciudades con las que no tengo relación, y que no me llegaron por la ineficacia del servicio postal francés, lo cual me reconcilia con mi sentimiento patriótico, que ya casi había perdido. No obstante, la explicación del proceso me pareció un poco rara, porque es el primer envío que no recibo bien en Francia. Mala suerte.

En el fondo, lo que más pena me da es haber decepcionado a los dos partidos mayoritarios, y por ello he decidido no rendirme en mi empeño por votar en todas las elecciones de 2015. A tal efecto, he denunciado mi caso —que me consta no es aislado— en varios medios de comunicación y he contactado con un diputado que, según  manifestó, formulará al respecto una pregunta en el Congreso, todo sea por ayudar a que por fin se encuentre mi papeleta, que aún debe andar triste y sola en alguna oficina de París.

Me gustaría, por tanto, mandar un mensaje de tranquilidad al principal partido de la oposición y al del gobierno. He pensado que, para poder votar en 2015, volveré a censarme en Murcia, aunque siga residiendo en Montpellier. La cuestión es poder votarles. Al fin y al cabo, a ellos les debo la experiencia de haber tenido que emigrar forzosamente a otro país.

Para leer el artículo en Eldiario.es, pincha AQUÍ

viernes, 12 de diciembre de 2014

Crónica del acto en París con Alberto Garzón, Lara Hernández y Alejo Beltrán, en Eldiario.es y Elpajarito.es

Alejo Beltrán, Lara Hernández y Alberto Garzón en París. Foto: Marta Bernad

“Estamos viviendo una crisis de régimen”

El representante de Izquierda Unida y candidato a las primarias del partido analiza en París junto a Lara Hernández y Alejo Beltrán las causas de la nueva emigración española.

El debate “Encuentros en el exterior”, organizado por la federación de Izquierda Unida-Francia, colmó las expectativas. Durante hora y media, los tres miembros de la coalición de izquierdas expusieron, ante doscientos asistentes que abarrotaban la sala, las causas de la actual emigración española, y explicaron sus propuestas para solucionar este problema. En el acto, que se celebró el pasado sábado en la Bourse de Travail de París, los ponentes denunciaron la precariedad del empleo en nuestro país, así como el exilio económico al que se ven obligados miles de trabajadores por culpa de las políticas ultraliberales del gobierno español y la Unión Europea.
Alejo Beltrán, coordinador de Izquierda Unida-Francia, abrió el acto reivindicando la importancia de la memoria histórica, y el papel activo que durante la dictadura franquista tuvieron los exiliados en la lucha por traer la democracia a España. Según Beltrán, “los emigrantes y exiliados de generaciones anteriores demostraron que se puede crear conciencia colectiva en el extranjero, como ocurre ahora con movimientos sociales como la Marea Granate”. Como ejemplo a seguir, Beltrán citó a Ramón Santamaría, exiliado en 1939 y militante aún en activo, que estaba presente en la sala.
Por su parte, Lara Hernández, responsable de Convergencia de Izquierda Unida, destacó que IU “viene denunciando el exilio económico de españoles desde 2011”. En referencia al gobierno de Mariano Rajoy y a la Unión Europea, Hernández explicó “que nos están echando de nuestro país con sus políticas neoliberales”, y criticó “que el bienestar de los países del norte de Europa sea en parte a costa de hacer recortes en el sur”. La activista también se mostró muy crítica con la construcción de la Unión Europea, “que convirtió a los países del sur en economías dependientes, basadas en el turismo, mientras la industria se desarrollaba en el norte”. En cuanto a las próximas elecciones municipales, Lara Hernández señaló “la oportunidad histórica que tenemos de cambiar las cosas en 2015”.
En su intervención, el diputado y candidato a las elecciones primarias de IUAlberto Garzón declaró “que estamos viviendo una crisis económica derivada de una crisis ideológica, institucional y de régimen”, y añadió “que la gente sabe que esta crisis no será algo pasajero, y que por tanto debemos plantear un modelo económico alternativo”. Garzón, que defendió la unión de fuerzas políticas internacionales, algunas de las cuales contaban con representantes en la sala, incitó al público “a preguntarse qué modelo de sociedad queremos”, e insistió en la necesidad de “hacer pedagogía, reconquistar el lenguaje que nos ha arrebatado la derecha, y efectuar una regeneración democrática, para lo cual hay que sustituir al poder económico, que es quien en realidad manda”. Además, el diputado negó la creencia de que en España falte dinero: “Buena parte del dinero disponible se destina a rescatar bancos y a comprar armamento, en lugar de invertirlo en sanidad y educación”.
A favor de la convergencia en las elecciones de 2015
De cara a las elecciones de 2015, Garzón manifestó su intención de “que se haga la revolución sin que importe bajo qué bandera sea, siempre y cuando esté basada en puntos comunes”, y también se mostró contrario a “la fragmentación de la izquierda, que sólo beneficia a la derecha”. Preguntado sobre una posible unión electoral con Podemos y otras fuerzas políticas, Garzón se pronunció a favor de este entendimiento, y, en referencia a Podemos, respondió “que ellos son los que no quieren converger con otros partidos”. Sobre la posibilidad de formar plataformas como Ganemos, Lara Hernández también se pronunció “a favor de la convergencia con otras fuerzas políticas”, y precisó que “la convergencia debe hacerse en torno a una hoja de ruta común para que se cumpla la Constitución, y para que la gente no tenga que seguir emigrando”.
Medidas concretas sobre emigración
Las preguntas del público abordaron, en su mayoría, el asunto de la emigración. En ese sentido, Alejo Beltrán, fisioterapeuta andaluz emigrado a Francia en 2010, manifestó “la necesidad de que los propios emigrantes conciencien a otros para poder cambiar las cosas”, y recordó la oposición que IU mantuvo —y sigue manteniendo— frente al “Voto rogado” —procedimiento aprobado por PP y PSOE en 2011, que dificulta el voto a los españoles residentes en el extranjero—. Asimismo, Beltrán abogó por otros derechos de los emigrantes contemplados en el programa electoral de IU, como la ampliación de la validez de la tarjeta sanitaria europea, o la reforma del sistema de validación de títulos universitarios y cualificaciones profesionales, “que está presentando problemas para algunos colectivos de emigrantes, como los fisioterapeutas o los profesores de enseñanza secundaria”.
Para leer el texto en Eldiario.es, pincha AQUÍ